Era apenas una nena cuando atravesó el salón en una sigilosa media punta que hacia rechinar los pisos, y parada sola con su paupérrimo cuerpo y su blanco tutu, bailo con el corazón. Los años pasaban, y con ellos el esfuerzo, el sacrificio y el dolor, cuanta sangre corrió por tus pies mi petit bailarine etoile? Plié, glissá, primera, segunda, tercera, an dehors…y la bailarina creció. Bailo el Cascanueces, Don Quijote, Corsario, con Julio, con Maxi, con el Kirov y aprendió que no todo es color de rosa, que en el mundo polite nadie es polite que te pisan la cabeza que te quiebran las piernas, las presiones, los maltratos y se cansó, y se rindió al ensueño ante su sueño. Ella siempre va a ser mi bailarina personal, la que me hace llorar cuando la veo bailar, feliz en un escenario, donde tendría que estar. Pero mas allá del tiempo que pase malgastando su andar ella nunca va a olvidar que para volar solo necesita una punta y bailar.
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2 comentarios:
A mi querida Magali Trepiana.
Hermoso ^^
Aparte de todo, escribis! muy piscis :P
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